NATURALEZA BAJO EL ASFALTO

taraxacum dens leonis

Muchas veces  miro a mi ciudad desde mi balcón. Cuando me fijo bien creo ver una naturaleza recubierta de muchas capas de pintura: asfalto, semáforos, marquesinas, coches aparcados y en movimiento….

Estos días (marzo 2020) en que la mayoría de personas estamos confinadas en nuestras casas a causa del coronavirus, he visto saltar, desaparecer, algunas de estas capas de pintura. La más aparente es la práctica no circulación de vehículos. Los bares y otros locales están cerrados y por tanto sin clientes. Veo pocas personas que van a comprar medicamentos o comida (yo diría que ese escaso número de personas es el que la naturaleza podría mantener).

El aire es mucho más limpio y sin olores. Veo a varios vecinos, en los que nunca me había fijado,  tomando el sol en los balcones; me viene a la mente la mente de una playa vertical con sus tumbonas.

Los árboles que a principios de semana estaban totalmente desnudos se han atrevido y han hecho brotar sus hojas de un verde muy claro; cada día que pasa veo más hojas y más grandes. También pienso que las hojas de estos árboles han de estar soirprendidas porque les habían dicho que encontraían un aire lleno de tóxicos y ahora en estos días es como si estuviesen en un bosque.

Miro a esa calle y me la imagino sin asfalto y recuerdo que esta zona de la ahora ciudad, se llamaba «Molinos de viento» porque aquí, cerca de la montaña de Montjouic, había varios de ellos, y grandes campos de trigo y viña.

Enric Aulí M.

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