MENTE COMO ORDENADOR

Nuestra mente funciona en gran parte como un ordenador. Este hecho no nos ha de extrañar ya que hemos

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construido los ordenadores a nuestra imagen y semejanza.

Pero hay limitaciones; no hay que ser demasiado orgullosos, mejor dicho pretenciosos. Igual que un ordenador , por potente que sea, tiene una capacidad máxima que no puede sobrepasar (por muchos discos y procesadores que se les añadan), igual pasa con nuestra mente por muchos estudios y experiencias que se tengan.

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Nuestra mente está muy sobrevalorada, llega a confundirse con la idea de alma.  Para algunos es una necesaria barrera que filtra la realidad ya que no seríamos capaces de soportar la visión directa de Dios, o si se prefiere del Espíritu Universal.

Con la mente no podemos contemplar a Dios, pero  podemos obviar la barrera de la mente y llegar a tener una percepción divina a través de una unión mística (de abajo a arriba) o por Revelación o Gracia divina (de arriba a abajo).

La tradición mística occidental es la unión del individuo con un Dios personal.

La tradición mística oriental es la unión de la persona individual con el Alma Universal.

La Revelación o Gracia divina es cuando el Espíritu Universal contacta con un individuo.

Enric Aulí M.

1 comentario

    • teresa en 25 julio, 2020 a las 15:40
    • Responder

    Exacte , el poder de l’ara,Eckhart Tolle
    connectar amb el nostre Esser

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