EL BOSQUE SILENCIOSO

A mediados de los sesenta del siglo XX un libro, La primavera silenciosa, de Rachel Carson tuvo un gran éxito en el mundo ecologista. El tema del libro es que en la primavera de aquel año no se escucharon los cantos de los pájaros. La causa fue el uso del DDT ara eliminar plagas y que como efecto colateral había provocado la fragilidad de los huevos de los pájaros, con lo que al ser empollados por sus progenitores, los aplastaban y no podía nacer el nuevo ser, y el bosque prmaneció silencioso.

En este año he visto algo similar, aunque diferente, en los bosques que rodean can Gasparó en el Ripollés. Cada día camino bastantes kilómetros a través de estos bosques y a diferencia de otros años, me doy cuenta de que el bosque no habla conmigo, no se comunica. A pesar de que desde el punto de vista estético  está precioso. Desde cierta distancia, las copas de los árboles parecen cubrir toda la superficie boscosa; de hecho parecen burbujas verdes surgiendo de un bosque en ebullición, A causa de las lluivias, las flores silvestres son más abundantes que nunca, y de colores más brillantes, los rosas, amarillos, azules, violeta… parecen fosforescentes.Los ríos, torrentess y riachuelos bajan con más agua que otros años y se escucha el rumor de sus aguas. Alguien ha creado una gran piscina con grandes piedras en el cauce del Rigard, donde los más atrevidos se bañan.

¿Por qué contemplo todo esto y no siento vibraciones? Además este verano siento que el tiempo pasa muy rápidamente y yo quisiera que se parase para poder disfrutarlo, pero no me hace caso.

La única explicación que encuentro es que el bosque se ha vuelto silencioso porque nos ve a las personas tristes y preocupadas por la sitguación creada por el corona virus, y creo que ese silencio es en el fondo una muestra de respeto por nuestro dolor

Enric Aulí M.

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