¿REALIDAD O SUEÑO?

Lo que llamamos realidad, lo que creemos que es realidad, qué es? ¿Algo externo a nosotros y que nos dirige o algo que creamos nosotros mismos? Cuando digo crear, no me refiero a conseguir algo a base de esfuerzo, dedicación y similares, sino que sería una construcción similar a  las que nos ocurren en los sueños, mientras dormimos.

Muchas veces pienso que lo que llamamos realidad es tan sólo una variante de sueño, mejor dicho otro nivel de sueño. Un nivel en el que las leyes físicas de este mundo no existen y las circunstancias externas a nosotros son tan sólo figuraciones. Un nivel en el que de alguna forma  podemos dirigir lo que llamamos nuestra realidad.

Tres o cuatro veces en la vida he tenido la sensación de crear mi propia realidad. Una realidad que era improbable  pero que ha  sucedido de manera  casi mágica.

Enric Aulí M.

NATURALEZA ACTIVA Y SENTIDOS HUMANOS

Lluvia, relámpagos, truenos, viento…

Olor a tierra mojada, frío en la piel, luz amarilla resplandeciendo entre cielos grises, electricidad en todo el cuerpo, viento, gotas de agua que impactan en la piel pero que no la penetran…

Éste es un caso claro de relación entre la naturaleza activa y nosotros. Percibimos esa naturaleza através de nuestros sentidos corporales y recibimos su mensaje, sentimos la naturaleza, y a través de ella percibimos algo más.

He experimentado muchas veces estas sensaciones y son muy agradables, muy vitales. De hecho, frecuentemente las busco, me hacen sentir vivo y conectado con el Todo. Pero hay una pregunta que me hago y para la que aún no tengo respuesta: ¿qué sensaciones, qué percepciones  tendría si experimentase esta relación con  esta naturaleza activa por primera vez, en vez de asociarla con experiencias y situaciones pasadas?

Enric Aulí M.

 

PHAETON Y CAMBIO CLIMÁTICO

hiroshima

El eterno retorno, todo se repite, todo son ciclos; se podría pensar que el alctual cambio climático tiene paralelismo con un mito griego, el de Phaeton, hijo del sol que cogió el carro de su padre y al no saber conducirlo, al no controlarlo, provocó el incendio de  toda la Tierra, destruyéndola. Finalmente Phaeton  murió con la Tierra al ser alcanzado por un rayo de su padre.

Parece que actualmente la Humanidad no sabe conduir el carro de la energía y de la naturaleza; estamos incendiando (calentando) la Tierra a través del cambio climático. Hemos perdido el control. ¿Morirá la Tierra? Moriremos también nosotros alcanzados por alguna especie de rayo?

Enric Aulí M.

ARTE DIVINO, ARTE HUMANO

Hay muchísimas teorías sobre lo que es el arte. Personalmente la que me gusta más es la de Platón que considera que la phusis (en el sentido naturaleza) es simplemente arte de origen divino. Por lo tanto las obras que hace la naturaleza son arte divino. La Humanidad a partir de esa naturaleza (arte divino) hace arte humano. El arte humano es tan sólo un reflejo del arte divino.

A la relación entre naturaleza y espiritualidad que da nombre a este blog se puede añadir el arte. Existe una gran conexión entre el arte y la espiritualidad; por ello el arte es una vía hacia la espiritualidad (seguro que ustedes han tenido más de una experiencia personal en este sentido).

El problema es que frecuentemente, tanto en arte como en espiritualidad, se cae en un exceso de teoría, de técnica, de estudio histórico y de comercialidad; factores que levantan un velo  frente a nuestros sentimientos y nuestra alma.

Enric Aulí

NATURALEZA Y ESPIRITUALIDAD

walden

¿Cuántas veces nos hemos planteado si podemos llegar a la espiritualidad a través de la contemplación de la Naturaleza? Es éste un tema recurrente en el blog pero hoy intentaré demostrar que es posible, basándome en los filósofos de la antigua Grecia.

Heráclito en el 500 AC depositó el libro que contenía todos sus conocimeintos en el templo de Artemisa en Efeso. En él se ncontraba la sentencia phusis kruptestshas philos ( la Naturaleza tiende a esconderse). Si la Naturaleza es el Todo, el Espíritu universal, y se nos esconde ¿cómo podemos llegar a conocerla? ¿cómo podemos vislumbrar la espiritualidad?

Una posible respuesta nos la dan Anaxágoras y Demócrito que nos afirman que lo que aparece nos hace ver lo que está oculto. Por ello, contemplando la Naturaleza y dejándose contemplar por ella, podremos ver lo que está oculto y tener contacto con la espiritualidad.

Enric Aulí M.

LUNA GRIS

Esta última noche he visto un fenómeno en el cielo que no sé explicar. ¿Puede alguien explicarme qué es lo que he visto?

Estábamos en Can Gasparó a última hora de la tarde; el cielo estaba absolutamente lleno de nubes grises y negras, todo el volumen del cielo estaba repleto de ellas (una sensación extraña de plenitud, de falta de vacío).

A lo lejos, por el oeste, se veía acercarse una tormenta. Encima nuestro no llovía pero a lo lejos se oía como una cascada. La cortina de agua avanzaba rápidamente hacía nosotros, el sonido era cada vez más agudo y más próximo. Cuando llegó a nosotros era un auténtico diluvio regenerador. Pero igual que vino se fue, a gran velocidad.

Llegó la noche y nos sentamos en el exterior de la casa, abrigados del frío y de la lluvia. Contemplábamos el perfil de las montañas que quedan al sur de Can Gasparó. Era una silueta negra recortada entre nubes grises y nubes oscuras. Detrás de las nubes, muchos relámpagos que iluminaban el cielo. Eran relámpagos sin truenos pero que llenaban de luz  los 360 grados encima de nosotros y a nuestro alrededor (otra vez la sensación de  plenitud y de falta de vacío). Tras los relámpagos aparecía, o así lo veíamos nosotros, un gran círculo gris, como diez veces mayor que una luna llena, que destacaba sobre el fondo formado por el cielo, las montañas y las nubes. La visión duraba sólo unos instantes hasta los inmediatos relámpagos posteriores. En unos minutos aparecieron varios de estos fenómenos, la mayoría redondos pero también cuadrados.

La belleza era extraordinaria, la sensación de equilibrio energético era total. Pero ¿alguien nos puede explicar qué es lo que vimos?

Enric Aulí M.

¿VALORES ETERNOS O CONTINGENTES?

Las personas tenemos unos valores que nos dicen lo que está bien y lo que está mal. Tomamos decisiones en función de esos valores y creemos que actuamos bien.

Reconocemos a las personas que tienen nuestros mismo valores , y las aceptamos como miembros de nuestro grupo. A los que no los tienen los vemos distantes, diferentes.

¿Esos valores son eternos o son contingentes?

Los valores se forman en la infancia; nos los inculcan los padres, la escuela, en algunos casos la religión… Aceptamos esos valores y el hecho de aceptarlos nos da seguridad. Tenemos tendencia a pensar que esos valores son la verdad y que como tales son eternos.

Quizás sí que algunos de nuestros valores son eternos, no lo puedo afirmar, ni negar. Pero la mayoría de los valores que hemos aceptado personalmente no son eternos; son contingentes, corresponden a una situación transitoria, la de nuestra sociedad en un momento determinado de la historia.

El tiempo pasa y esos valores contingentes cambian, pero no cambian para la mayoría de nosotros y ese choque entre nuestros valores contingentes (que creíamos eternos) y los nuevos valores contingentes de la sociedad cambiante, nos causa dolor, inadaptación y desconfianza.

Enric Aulí M.

COETANEOS DISTANTES

els vilars

Mi subconsiente está revisando mi pasado, !qué peligro¡

Hace unos días me fijé en un edificio de esos  en que vivía la clase alta cuando yo estudiaba y comenzaba a relacionarme, En la universidad tuve relación con muchos miembros de esa clase alta; primero como compañeros de facultad,, después como alumnos míos;  más tarde trabajé con ellos y para ellos en  muchos de mis puestos de trabajo.  Con la mayoría hubo una relación cordial aunque me di cuenta de que a partir de un cierto nivel de relación, existía con la mayoría cierta distancia personal.

Coincidimos en el tiempo y en el lugar, fuimos coetáneos  pero coetáneos distantes, aunque yo no me diese cuenta entonces.

Me he dado cuenta ahora y no me ha entrado rabia, ni desprecio, soy consciente de que tuve mi parte de culpabilidad, pero sí que siento tristeza y melancolía, melancolía de un tiempo perdido, de una experiencia  que viví pero no viví.

Es como ese cromo de una colección antigua que nunca acabé.

Enric Aulí M.

NO NOS ENTERAMOS

walden

Una de las sensaciones que más me atormenta, que me hace dar cuenta de lo limitados que somos,  que constata que «no me entero de la realidad» es la de que mis sentidos captan el mundo a través de vista, oido, gusto, olfato, tacto y si se quiere  de la percepción psíquica. ¿Pero es eso suficiente?

Con todo eso me formo una idea de lo que llamo realidad; pero a menudo percibo que hay otra realidad mucho más amplia pero que no la veo,no la toco, no la huelo… ni siquiera la pienso.

Por lo tanto soy consciente de que me muevo en un mundo muy limitado, parcial, que hace que a menudo me sienta perdido, inclusp como atrapado en una celda. Esa reflexión  me hace pensar en Heráclito.

Heráclito, el filósofo griego, describió a la mayoría de los hombres como seres errabundos en un estado de somnolencia, atados a sus propias opiniones. que necesitan despertar de sus sueños, deponer los juicios que distorsionan su percepción de la realidad, y dedicarse a conocer el orden de la realidad objetiva.

Estoy totalmente de acuerdo y es por ello que grito: ¡QUE NO NOS ENTERAMOS!

Enric Aulí M.