NATURALEZA Y ESPIRITUALIDAD

walden

¿Cuántas veces nos hemos planteado si podemos llegar a la espiritualidad a través de la contemplación de la Naturaleza? Es éste un tema recurrente en el blog pero hoy intentaré demostrar que es posible, basándome en los filósofos de la antigua Grecia.

Heráclito en el 500 AC depositó el libro que contenía todos sus conocimeintos en el templo de Artemisa en Efeso. En él se ncontraba la sentencia phusis kruptestshas philos ( la Naturaleza tiende a esconderse). Si la Naturaleza es el Todo, el Espíritu universal, y se nos esconde ¿cómo podemos llegar a conocerla? ¿cómo podemos vislumbrar la espiritualidad?

Una posible respuesta nos la dan Anaxágoras y Demócrito que nos afirman que lo que aparece nos hace ver lo que está oculto. Por ello, contemplando la Naturaleza y dejándose contemplar por ella, podremos ver lo que está oculto y tener contacto con la espiritualidad.

Enric Aulí M.

LUNA GRIS

Esta última noche he visto un fenómeno en el cielo que no sé explicar. ¿Puede alguien explicarme qué es lo que he visto?

Estábamos en Can Gasparó a última hora de la tarde; el cielo estaba absolutamente lleno de nubes grises y negras, todo el volumen del cielo estaba repleto de ellas (una sensación extraña de plenitud, de falta de vacío).

A lo lejos, por el oeste, se veía acercarse una tormenta. Encima nuestro no llovía pero a lo lejos se oía como una cascada. La cortina de agua avanzaba rápidamente hacía nosotros, el sonido era cada vez más agudo y más próximo. Cuando llegó a nosotros era un auténtico diluvio regenerador. Pero igual que vino se fue, a gran velocidad.

Llegó la noche y nos sentamos en el exterior de la casa, abrigados del frío y de la lluvia. Contemplábamos el perfil de las montañas que quedan al sur de Can Gasparó. Era una silueta negra recortada entre nubes grises y nubes oscuras. Detrás de las nubes, muchos relámpagos que iluminaban el cielo. Eran relámpagos sin truenos pero que llenaban de luz  los 360 grados encima de nosotros y a nuestro alrededor (otra vez la sensación de  plenitud y de falta de vacío). Tras los relámpagos aparecía, o así lo veíamos nosotros, un gran círculo gris, como diez veces mayor que una luna llena, que destacaba sobre el fondo formado por el cielo, las montañas y las nubes. La visión duraba sólo unos instantes hasta los inmediatos relámpagos posteriores. En unos minutos aparecieron varios de estos fenómenos, la mayoría redondos pero también cuadrados.

La belleza era extraordinaria, la sensación de equilibrio energético era total. Pero ¿alguien nos puede explicar qué es lo que vimos?

Enric Aulí M.

¿VALORES ETERNOS O CONTINGENTES?

Las personas tenemos unos valores que nos dicen lo que está bien y lo que está mal. Tomamos decisiones en función de esos valores y creemos que actuamos bien.

Reconocemos a las personas que tienen nuestros mismo valores , y las aceptamos como miembros de nuestro grupo. A los que no los tienen los vemos distantes, diferentes.

¿Esos valores son eternos o son contingentes?

Los valores se forman en la infancia; nos los inculcan los padres, la escuela, en algunos casos la religión… Aceptamos esos valores y el hecho de aceptarlos nos da seguridad. Tenemos tendencia a pensar que esos valores son la verdad y que como tales son eternos.

Quizás sí que algunos de nuestros valores son eternos, no lo puedo afirmar, ni negar. Pero la mayoría de los valores que hemos aceptado personalmente no son eternos; son contingentes, corresponden a una situación transitoria, la de nuestra sociedad en un momento determinado de la historia.

El tiempo pasa y esos valores contingentes cambian, pero no cambian para la mayoría de nosotros y ese choque entre nuestros valores contingentes (que creíamos eternos) y los nuevos valores contingentes de la sociedad cambiante, nos causa dolor, inadaptación y desconfianza.

Enric Aulí M.

COETANEOS DISTANTES

els vilars

Mi subconsiente está revisando mi pasado, !qué peligro¡

Hace unos días me fijé en un edificio de esos  en que vivía la clase alta cuando yo estudiaba y comenzaba a relacionarme, En la universidad tuve relación con muchos miembros de esa clase alta; primero como compañeros de facultad,, después como alumnos míos;  más tarde trabajé con ellos y para ellos en  muchos de mis puestos de trabajo.  Con la mayoría hubo una relación cordial aunque me di cuenta de que a partir de un cierto nivel de relación, existía con la mayoría cierta distancia personal.

Coincidimos en el tiempo y en el lugar, fuimos coetáneos  pero coetáneos distantes, aunque yo no me diese cuenta entonces.

Me he dado cuenta ahora y no me ha entrado rabia, ni desprecio, soy consciente de que tuve mi parte de culpabilidad, pero sí que siento tristeza y melancolía, melancolía de un tiempo perdido, de una experiencia  que viví pero no viví.

Es como ese cromo de una colección antigua que nunca acabé.

Enric Aulí M.

NO NOS ENTERAMOS

walden

Una de las sensaciones que más me atormenta, que me hace dar cuenta de lo limitados que somos,  que constata que «no me entero de la realidad» es la de que mis sentidos captan el mundo a través de vista, oido, gusto, olfato, tacto y si se quiere  de la percepción psíquica. ¿Pero es eso suficiente?

Con todo eso me formo una idea de lo que llamo realidad; pero a menudo percibo que hay otra realidad mucho más amplia pero que no la veo,no la toco, no la huelo… ni siquiera la pienso.

Por lo tanto soy consciente de que me muevo en un mundo muy limitado, parcial, que hace que a menudo me sienta perdido, inclusp como atrapado en una celda. Esa reflexión  me hace pensar en Heráclito.

Heráclito, el filósofo griego, describió a la mayoría de los hombres como seres errabundos en un estado de somnolencia, atados a sus propias opiniones. que necesitan despertar de sus sueños, deponer los juicios que distorsionan su percepción de la realidad, y dedicarse a conocer el orden de la realidad objetiva.

Estoy totalmente de acuerdo y es por ello que grito: ¡QUE NO NOS ENTERAMOS!

Enric Aulí M.

EDIFICIO DE EUROPA EN ESTRASBURGO

Hace poco estuve en Estrasburgo (Francia) y me llamó la atención un edificio grande que parecía no acabado. Me dijeron que era algo del Consejo de Europa y que había sido diseñado así, de forma que pareciese inacabado, como una señal de que Europa estba aún en proceso de construcción,  inacabada, y creo que fue un gran acierto del arquitecto, que ahora no se seguro quién es,. Este agosto he de volver a Estrasburgo e intentaré visitar el edificio y conocer más sobre él.

He leido sobre las disputas entre los paramentarios europeos, así como entre los gobernantes de diversos países, y la sensación que recibo es de una absoluta falta de unidad y desinterés por la creación de una Europa unida. Así que creo que ese edificio europeo de Estrasburgo continuará como ahora, quizás incluso se vaya desmoronando a medida que envejece.

EWnric Aulí M.

UN BEBE Y UN RABANO

Estaba plantando semillas de rábano, y en un instante visualicé todo el proceso del crecimiento de esas semillas. Vi surgir las primerasn hojas; iban creiendo y la tierra a su alrededor empezaba a elevarse ligeramente; después aparecía el primer color rojizo sobre la superficie; el rábano iba creciendo, hasta que llegaba el momento de cosecharlo, o de dejar que se espigase y se secase. El proceso de su evolución era totalmente previsible.

Fui consciente de que el futuro de esa semilla de rábano estaba predestinado. Con mis cuidados podía conseguir que fuese más grande o más tempranero, pero en todo caso seguiría siendo un rábano.

Pensé entonces ¿si un bebé humano sería como la semilla del rábano? ¿Por mucho que lo cuidara, sería de una manera predeterminada? Pensé en Goethe que escribió que en el momento de nacer, las estrellas ya nos predeterminan como somos y como seremos.

Yo creo que no es así, creo que podemos dirigir en gran manera nuestro futuro y que ésta es precissmente uno de los dones que tenemos para darnos cuenta de que somos algo más que un ser meramente vivo.

Enric Aulí M.

 

MÚSICA ¡ABRE LOS OJOS!

Hoy les propongo que realicen un experimento en su casa para que puedan comprobar la sinergia existente entre pintura y música.

Necesitarán un reproductor de música con una pieza de Wagner, por ejemplo El holandés errante, y una lámina, de como mínimo 30×30 centímetros, de cualquier pintura de Kandinsky que colocarán justo frente a ustedes-

Comienza la prueba: relájense con los ojos cerrados, respiren profundamente unas cuantas veces, hasta que noten que su espalda se deja ir, sin peso,  sobre el respaldo de la butaca. Conecte entonce El holandés errante, mientras permanecen con los ojos cerrados y sin ningún estímulo externo. Al cabo de al menos diez minutos y cuando perciban que su espíritu está vibrando armónicamente con las vibraciones de la música, abran los ojos y contemplen la lámina de Kandinsky sin que la música wagneriana deje de sonar. Muy probablemente sientan esa sinergia entre pintura y música.

Kandinsky  mientras pintaba, escuchaba música de Wagner, se inspiraba con ella y ahí nace esa gran sinergia. De hecho hay exposiciones de arte que cuando exponen obras de Kandinsky, la acompañan de música de Wagner.

Para este experimento no usen la mente racional sino su espíritu.

Enric Aulí M.

TUMBAS Y ESPÍRITUS

He vuelto a visitar  el cementerio romano de Arles, en el sudeste de Francia y una vez más no he tenido el valor de descender a su cripta.

En las dos visitas anteriores percibí una energías tan fuertemente negativas y dañinas que no me atreví a penetrar dentro de la cripta. En ésta ocasión tan sólo sentí una fuerte opresión en el vientre así que me acercaba a la entrada. Esta sensación combinada con mis temores previos, me impulsaron a huir una vez más.

Decidí,algo humillado, volver sobre mis pasos, caminando a través de la avenida formada entre los sarcófagos de piedra y los «peupliers bleus» que Van Gogh inmortalizó en uno de sus cuadros.  Me pregunté si él habría visitado la cripta y de ser así si habria sentido algo similar.

Enric Aulí M.