NO NOS ENTERAMOS

walden

Una de las sensaciones que más me atormenta, que me hace dar cuenta de lo limitados que somos,  que constata que «no me entero de la realidad» es la de que mis sentidos captan el mundo a través de vista, oido, gusto, olfato, tacto y si se quiere  de la percepción psíquica. ¿Pero es eso suficiente?

Con todo eso me formo una idea de lo que llamo realidad; pero a menudo percibo que hay otra realidad mucho más amplia pero que no la veo,no la toco, no la huelo… ni siquiera la pienso.

Por lo tanto soy consciente de que me muevo en un mundo muy limitado, parcial, que hace que a menudo me sienta perdido, inclusp como atrapado en una celda. Esa reflexión  me hace pensar en Heráclito.

Heráclito, el filósofo griego, describió a la mayoría de los hombres como seres errabundos en un estado de somnolencia, atados a sus propias opiniones. que necesitan despertar de sus sueños, deponer los juicios que distorsionan su percepción de la realidad, y dedicarse a conocer el orden de la realidad objetiva.

Estoy totalmente de acuerdo y es por ello que grito: ¡QUE NO NOS ENTERAMOS!

Enric Aulí M.

EDIFICIO DE EUROPA EN ESTRASBURGO

Hace poco estuve en Estrasburgo (Francia) y me llamó la atención un edificio grande que parecía no acabado. Me dijeron que era algo del Consejo de Europa y que había sido diseñado así, de forma que pareciese inacabado, como una señal de que Europa estba aún en proceso de construcción,  inacabada, y creo que fue un gran acierto del arquitecto, que ahora no se seguro quién es,. Este agosto he de volver a Estrasburgo e intentaré visitar el edificio y conocer más sobre él.

He leido sobre las disputas entre los paramentarios europeos, así como entre los gobernantes de diversos países, y la sensación que recibo es de una absoluta falta de unidad y desinterés por la creación de una Europa unida. Así que creo que ese edificio europeo de Estrasburgo continuará como ahora, quizás incluso se vaya desmoronando a medida que envejece.

EWnric Aulí M.

UN BEBE Y UN RABANO

Estaba plantando semillas de rábano, y en un instante visualicé todo el proceso del crecimiento de esas semillas. Vi surgir las primerasn hojas; iban creiendo y la tierra a su alrededor empezaba a elevarse ligeramente; después aparecía el primer color rojizo sobre la superficie; el rábano iba creciendo, hasta que llegaba el momento de cosecharlo, o de dejar que se espigase y se secase. El proceso de su evolución era totalmente previsible.

Fui consciente de que el futuro de esa semilla de rábano estaba predestinado. Con mis cuidados podía conseguir que fuese más grande o más tempranero, pero en todo caso seguiría siendo un rábano.

Pensé entonces ¿si un bebé humano sería como la semilla del rábano? ¿Por mucho que lo cuidara, sería de una manera predeterminada? Pensé en Goethe que escribió que en el momento de nacer, las estrellas ya nos predeterminan como somos y como seremos.

Yo creo que no es así, creo que podemos dirigir en gran manera nuestro futuro y que ésta es precissmente uno de los dones que tenemos para darnos cuenta de que somos algo más que un ser meramente vivo.

Enric Aulí M.

 

MÚSICA ¡ABRE LOS OJOS!

Hoy les propongo que realicen un experimento en su casa para que puedan comprobar la sinergia existente entre pintura y música.

Necesitarán un reproductor de música con una pieza de Wagner, por ejemplo El holandés errante, y una lámina, de como mínimo 30×30 centímetros, de cualquier pintura de Kandinsky que colocarán justo frente a ustedes-

Comienza la prueba: relájense con los ojos cerrados, respiren profundamente unas cuantas veces, hasta que noten que su espalda se deja ir, sin peso,  sobre el respaldo de la butaca. Conecte entonce El holandés errante, mientras permanecen con los ojos cerrados y sin ningún estímulo externo. Al cabo de al menos diez minutos y cuando perciban que su espíritu está vibrando armónicamente con las vibraciones de la música, abran los ojos y contemplen la lámina de Kandinsky sin que la música wagneriana deje de sonar. Muy probablemente sientan esa sinergia entre pintura y música.

Kandinsky  mientras pintaba, escuchaba música de Wagner, se inspiraba con ella y ahí nace esa gran sinergia. De hecho hay exposiciones de arte que cuando exponen obras de Kandinsky, la acompañan de música de Wagner.

Para este experimento no usen la mente racional sino su espíritu.

Enric Aulí M.

TUMBAS Y ESPÍRITUS

He vuelto a visitar  el cementerio romano de Arles, en el sudeste de Francia y una vez más no he tenido el valor de descender a su cripta.

En las dos visitas anteriores percibí una energías tan fuertemente negativas y dañinas que no me atreví a penetrar dentro de la cripta. En ésta ocasión tan sólo sentí una fuerte opresión en el vientre así que me acercaba a la entrada. Esta sensación combinada con mis temores previos, me impulsaron a huir una vez más.

Decidí,algo humillado, volver sobre mis pasos, caminando a través de la avenida formada entre los sarcófagos de piedra y los «peupliers bleus» que Van Gogh inmortalizó en uno de sus cuadros.  Me pregunté si él habría visitado la cripta y de ser así si habria sentido algo similar.

Enric Aulí M.

BOSQUES DE PUNTOS, BOSQUES DE RAYAS

Pan de los indios

Vistos de lejos e iluminados por el sol, hay bosques que parecen formados por puntos de colores y otros por madejas  de rayas.

Los de puntos son los de encinas, robles, alcornoques… Los de rayas básicamente de pinos y abetos. Cuando el sol ilumina las hojas de estos bosques se forma un halo de puntitos y rayas de colores brillantes. Es una visión fantástica.

Cuando contemplo esos bosques, mi mente no ve el árbol que impide ver el bosque,  tampoco ve el bosque que impide una visión minimalista; veo sólo ese conjunto de puntos o rayas, y mi mete  traza un cuadro en la mejor tradición del dropismo de  Pollock o el puntillismo de Seurat.

Enric Aulí M.

VAN GOGH AGITADO

Un cuadro es algo estático, aunque represente escenas de movimiento o se contemple desde distintos ángulos o con diferente iluminación. Pero en les Baux de Provence me he dado cuenta de que un artista diferente al que creó el cuadro, puede dotarlo de movimiento, modificando así la obra de arte.

Este hecho lo acabo de comprobar en Carrières de Lumière, en les Baux de Povence en la Provenza francesa. En esta antigua cantera excavada en la montaña caliza ha quedado un hueco de 7000 metros cuadrados de superficie con paredes de 15 metros de altura sobre los que se proyectan audiovisuales con la tecnologia AMIEX (art et music inmersive experience) en el que los cuadros se dotan de movimiento al deslizar sus imágenes sobre las paredes, y añadiendo elementos adicionales. En el caso de la muestra del 2019 sobre la obra de Van Gogh, una lluvia de flores  se desprende del árbol del cuadro de un cerezo en flor, que pintó Van Gogh para regalárselo a su sobrino; las flores toman vida propia y se van desplazando a lo largo de la pared. No es éste el único efecto dinámico, hay muchos más.

Les recomiendo que visiten la exposición del 2019 sobre la nuit étoilée y el Japon rêvé.  En Carrières, van Gogh ha sido «agitado» al igual que lo estaba su espíritu. Creo que le hubiese gustado.

Enric Aulí M.

MEDIA LUNA ARGENTINA

pasaporte fin del mundo

Normalmente vivo en Barcelona, pero hace décadas que tengo bastante relación con personas de Argentina; encuentro en ellas una afinidad, un encanto.

Caminito de Buenos Aires

Por eso, suelo ir a restaurantes argentinos en mi ciudad; me gusta la comida, la decoración y el personal pero siempre hay algo que falta; no sabía lo que era hasta que pasé tres semanas en Argentina, una de ellas en Buenos Aires.

Hice la visita ritual de todo turista: espectáculo en La Ventana, Plaza de mayo, Casa Rosada, Museo de la Nación, la Bombonera, el Barrio de Boca, la Recoleta… Pero donde encontré lo que me faltaba en los restaurantes de Barcelona, fue en un sencillo, sencillísimo bar de una calle no importante de Buenos Aires. Me tomé allí un café con leche y una media luna, y no sé porque pero allí sentí la autenticidad argentina.

Enric Aulí M.

EL TIEMPO DEBE PARAR

Estaba escribiendo en micasa afuera, hacia el  lado, más allá de la terraza. Lucía el sol, un sol que empieza a tomar el color amarillo del verano. Veía las mismas casa de cada día. los mismos patios, los mismos árboles. Pero algo era diferente, algo había cambiado: las cosas se movían muy lentamente, las personas, las hojas, los toldos, los pájaros. Cada vez iba todo más lento, exageradamente lento.

Era como si el tiempo se hubiese parado ; he sentido que yo mismo salía de mi cuerpo y «veía» las cosas tal como realmente son; infinitas.

Sí, era verdad, el tiempo se había parado; ha  venido entonces a mi mente  un poema de Shakespeare:

«Perto el pensamiento es esclavo de la vida

y la vida se deja engañar por el tiempo,

y el tiempo que cuida del mundo todo

debe detenerse»

El tiempo se había detenido y dejó de engañarme.

Enric Aulí M.