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Abr 22 2016

VENTANAS Y ESTRELLAS

ventanas

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En nuestras noches en can Gasparó (Ripollés) vemos tantas estrellas en el cielo que ni tan siquiera intentamos contarlas. En cambio cuando estamos en Barcelona y salimos a la terraza, podemos contemplar muy pocas; hoy puedo ver tan sólo dos. Sí, sólo hay dos, pero…

Pero en vez de estrella podemos contemplar un centenar de pequeños rectángulos luminosos;  corresponden a las fachadas traseras de las casas de personas que viven cerca de nosotros. Cada uno de ellos es una historia de vida; y en el fondo todos estamos juntos en la misma aventura. Esas ventanas tienen tanta vida como las estrellas, pero están mucho más cerca

We see so many stars in our nights in can Gasparo; we do not try to count them. When we stay in Barcelona we see very few stars; today only two, but…
Instead of stars we see a hundred small iluminated windows from our neighbours. Each one has its own life. We all are traveling together truogh this life. These windows have so many life as the stars , but they are quite closer.

En tal cita          http://naturaleza-espiritualidad.com/la-espiritualidad-de-una-bellota/               unas bellotas en el suelo pavimentado de la ciudad me conectaron con el impulso vital citado por Bergson. Pero hicieron algo mucho mejor; abrieron las puertas de mi percepción para encontrar por toda la ciudad, puntos de conexión entre una naturaleza urbana, muy humanizada, con aspectos de espiritualidad. Ya no es tan sólo el impulso vital, también es la Conciencia cósmica que diría Teilhard de Chardin  o el Alma única de Averroes. En el viaje por la Vida no estamos solos, sino que  viajamos juntos con esos vecinos que me ofrecen una entrada a sus vidas a través de esos recuadros luminosos abiertos en las paredes de su casa. En cada uno de ellos destaca un punto más brillante; es la luz o lámpara del comedor de alguien, de un compañero de viaje.

Siempre me ha atraído esta cara semidescubierta de la madriguera de las familias. A través de ella ves mil detalles; te puedes imaginar mil historias y a través de ellas conectar  con esa especie de Alma únicasalida sol planoles

PD: escribiendo esto no doy cuenta de que la primera vez que experimenté esta sensación fue en Las Palmas de Gran Canaria cuando daba clases en su Facultad de Medicina. Me alojaba siempre en un hotel de la Playa de las Canteras  y desde mi ventana veía cada año a los vecinos de las casas de enfrente. Estuve seis años yendo a ese hotel;  vi crecer y evolucionar a algunos de esos vecinos/compañeros de viaje.

Cuando se abren las puertas de la percepción, una ventana iluminada es una estrella.

Enric Aulí

3 comentarios

  1. gemma

    molt bonic

  2. Cortes Lucas AMPARO

    ¡Qué bellos hubiesen sido los interiores de manzana del ensanche barcelonés si se hubiesen cumplido los objetivos de Cerdá!

    1. Enric Auli

      Es cierto, sí; uerte que algunos han quedado y otros se han recuperado

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