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Sep 18 2017

UNA BELLOTA Y NEWTON

terrassa son terrassa

Acabo de regresar de una Mallorca absolutamente repleta de turistas. Hay tantos que a veces me pregunto si en esta isla el nivel del mar sube como consecuencia del cambio climático, o es que la isla se está hundiendo con el peso  de tanta gente.

Desde la terraza de mi habitación oía el canto de cinco clases de pájaros diferentes, más el de los gallos, el ladrido de los perros o rebuznar delos burros (que aún los hay) Pensaba cómo es posible que a pesar de tanta presión humana, el equilibrio ecológico de la isla aguante. Estaba en esas cavilaciones cuando una bellota de la encina centenaria que da sombra a la terraza, cayó sobre mi cabeza. Pensé que si a Newton una manzana le había sugerido la ley de la gravedad, quizás esa bellota me ayudaría a entender el problema de la supervivencia del equilibrio ecológico de la isla.

Mi teoría, que evidentemente puede ser discutida, es que la isla se ha estructurado durante mil años en propiedades relativamente grandes cuidadas por  sus respectivas familias. Cada una de esas propiedades es un  microcosmos en el que existe un equilibrio entre campo de cultivo, animales de crianza, bosque, prados, caza… Cada pieza da alimento a las otras y se alimenta a su vez de ellas. Las bellotas de esa encina seguramente hasta hace unas décadas han alimentado a uno de esos grandes cerdos negros que crían en la isla, los excrementos de los cerdos abonarían los campos, que serían regados por el agua que extraían los molinos, las ramas de los árboles proporcionarían leña pero también cobijo a estos animales salvajes, aún tan abundantes… y así hasta obtener un equilibrio ecológico. Frente a esos mil años de estabilidad, el turismo hace tan sólo 50 años que apareció, y sólo en las dos últimas décadas está siendo masivo. Se notan sus efectos, por ejemplo en las paredes de piedra seca que se están desmoronando, en los molinos abandonados, en los campos sin cultivar… Pero aún hoy día, la vida animal y vegetal sigue resistiendo y bien viva. No sé por cuanto tiempo.

Enric Aulí M.

1 comentario

  1. Pep Ordóñez

    Fins que els turistes descobreixin els tresors que amaga la serra de Tramuntana,
    Salut!!!

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