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Abr 30 2016

OLAS SOBRE COLLIURE

olas sobre ColliureEl Universo es tan sólo ondas. La luz, la radiación cósmica, los rayos ultravioleta, la telefonía móvil, el ruido, la radio… Todo son ondas, todo vibra. Incluso la materia es tan solo energía vibratoria condensada. Algunas de estas ondas las percibimos por nuestros sentidos corporales, especialmente la vista y el oído. Otras no las notamos tan claramente pero estamos inmersos en ellas. Fíjense en la naturaleza y verán ondas por todas partes. El día que celebraba mi veinte mil “cumpledías”, el mar de Colliure me obsequió con una gran tormenta de remolinos de viento e incansables olas de más de cinco metros. El Universo me mostraba su cara vibratoria y entré en resonancia  con él.

The Universe is made from waves. Light, ultraviolet, mobile telephony, noise, radio all are waves. Matter is condensed vibratory energy. Look at the nature and you will see waves around. The day I got my 20000 days of life, the sea in Colliure made me a great gift: a big storm with twisters of wind and marine waves bigger than five meters. The Universe showed me its vibratory face and I entered in resonance with Him.

Las personas normalmente celebramos nuestros cumpleaños, pero hace tiempo Aldous Huxley me descubrió la importancia de celebrar los diez mil días de existencia (27 años y algo más de cuatro meses) Esa fecha es como el punto de inflexión en que se entra en la verdadera edad adulta. Hace ya tiempo que cumplí los diez mil días pero quise celebrar también los veinte mil, pensando que quizás debía entrar en una nueva etapa de vida. Para bien celebrarlo. Gemma y yo nos fuimos a Colliure, un pequeño puerto francés de la Côte Vermeille, conocido por su relación con Machado y por ser el de donde zarparon los últimos judíos expulsados.20000 dies Colliure

Era un día fuera de temporada, había poca gente y pocos servicios, pero la naturaleza nos reservaba una agradable sorpresa, un emocionante regalo de “diaversario”. Estábamos en una habitación con una pequeña terraza que daba sobre la bahía que cierra el puerto. Se levantó un  viento cada vez más fuerte, formaba remolinos  con las hojas y la arena de la playa; el mar comenzó a embravecerse con olas (ondas) cada vez mayores; esas ondas marinas  eran energía desatada; llegaron a pasar por encima del faro que cierra el espigón del puerto. Noté que me llenaba cada vez más de energía, que entraba en resonancia con esa tormenta de vibraciones, en definitiva con el Universo. Fue un cumpledías extraordinario

 Enric Aulí

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