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Abr 17 2016

LA ESPIRITUALIDAD DE UNA BELLOTA

 

cielo rojizoLa naturaleza es el espíritu visible; el espíritu es la naturaleza invisible (Schiller)

Creemos que para establecer contacto entre nosotros y la naturaleza es preciso estar en un lugar salvaje de gran belleza; en un espacio alejado de las zonas urbanas. Si somos capaces de establecer esa conexión, esperamos disfrutar de una agradable sensación de espiritualidad; éste es el sentido de la frase de Schiller. Esta unión con el binomio naturaleza-espiritualidad también es posible en algo tan aparentemente alejado de la naturaleza como el centro de las ciudades. Hoy me refiero a la experiencia que me produjo una  bellota cerca de Plaza Lesseps de Barcelona.

We believe that it is necessary to stay inside a wild nature to establish a connection with this nature. When we got this connection , we hope to feel spirituality. But you can get this also in midtown. Today I explain my experience with an acorn in central Barcelona

Era un día como otro cualquiera, en el que acudía a mi trabajo como responsable de una dirección de servicios de medio ambiente en el Ayuntamiento de Barcelona. Eran las 7,40 AM y salía de la bocana de la estación de metro. Sentí frío; no conozco el motivo pero el frío aviva mis percepciones. Un día les explicaré mi vivencia en Stonehenge en una ocasión en que una fuerte helada cortó las carreteras y me dejó aislado dentro del recinto junto apenas media docena de personas.bellotas

Junto a la sensación táctil del frío, disfruté de una gran experiencia visual causada por un cielo rojizo, como pocas veces he visto en la ciudad. Estoy seguro que esa combinación de sensaciones abrió las puertas de mi percepción. Caminaba por la ligera pendiente que lleva al que era mi lugar de trabajo y de repente vi unos pequeños objetos negruzcos sobre el suelo pavimentado. Primero pensé que eran excrementos de perro que alguien incívico no había recogido, pero al acercarme me di cuenta de que eran un par de bellotas; procedían de unas encinas enclaustradas dentro de unos pequeños alcorques, totalmente rodeados de cemento y alquitrán. Sentí algo extraño, una vibración no esperada.

Esas pequeñas bellotas seguramente nunca llegarían a germinar, pero estaban ahí, en plena ciudad, luchando por continuar su especie, transmitiendo el mensaje de ese Impulso vital de la naturaleza. Fue un momento de conexión personal con ese Impulso, un instante en que sentí formar parte de una Unidad vital global, la que forman la naturaleza visible y el espíritu invisible.

Enric Aulí

1 comentario

  1. mo

    Bello y sutil comentario a propósito de la Naturaleza atrapada en asfalto. Felicidades por tus reflexiones y gracias por tus escritos.

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