Jun 19 2017

MARKETING TURÍSTICO EN CAPE COD

advertencia en Cape Cod

¿Se imaginan llegar a una playa virginal de 60 kilómetros de longitud, dispuestos a bañarse en plena naturaleza y que se les pasen las ganas, de manera abrupta? Esto nos pasó en Cape Code National Shoreline , al ver la advertencia de la foto, El lugar es una reserva natural que protegió el presidente Kennedy, cerca de Boston. Continuar leyendo »

Jun 12 2017

LA NATURALEZA NOS ENSEÑA EL CAMINO

La Naturaleza es el órgano a través del que el Espíritu universal habla al individuo y lucha por reconducirlo hacia Él (Ralph Waldo Emerson)

Frecuentemente tenemos una idea equivocada de lo que es la naturaleza. Naturaleza no es ciencia, no es ecología, no es aventura, no es deporte, no es consumo, no son vacaciones… La naturaleza tampoco es el Espíritu universal (como diría un panteísta) Pero sí que es su reflejo, un reflejo que sí podemos contemplar directamente, sin quedar desbordados. Muchas sentencias nos advierten que no es posible contemplar directamente la cara del Espíritu universal, el mito de Ícaro cuyas alas se queman al acercarse demasiado o el de Sara que se convierte en estatua de sal al mirar atrás hacia  Sodoma y Gomorra. No podemos contemplar el Espíritu universal pero tenemos la naturaleza para llegar a Él. Continuar leyendo »

Jun 05 2017

DE ESCULAPIO A QUIMPERLÉ

En el templo de Esculapio, en la Grecia clásica, se trataba a los enfermos mentales utilizando las energías telúricas, las que quimperlesurgen de la Tierra. Esta terapia se ha usado en tiempos pasados en muchos otros lugares. Uno de ellos es Quimperlé en la Bretaña francesa. Continuar leyendo »

May 31 2017

Cambio climático en el Ártico

El biólogo y buen amigo Andrés Requejo de las Heras ha redactado un interesantísimo trabajo sobre los efectos en la biodiversidad producidos por el cambio climático en el Ártico.

Como persona con la que he trabajado durante muchos años creo muy interesante publicar aquí su trabajo.

 

El cambio climático en el ártico: efectos ambientales sobre la biodiversidad.

La conquista del Polo Norte por el ser humano constituyó una de las epopeyas que marcaron el siglo XX.

Los expedicionarios y aventureros Umberto Nobile, Roald Amundsen, Lincoln Ellsworth, y otras 13 personas, fueron quienes en el dirigible Norge alcanzaron por primera vez el Polo Norte el 11 de mayo de 1926.

Las temperaturas que encontraron estos intrépidos expedicionarios en aquel momento fue sustancialmente más baja, que la que encontrarían actualmente dado que está estimado por la comunidad cientifica que el incremento de las temperaturas ha sido de 3 ° C a lo largo del siglo XX, más del doble de la media mundial.

El ártico de hoy día es un ártico muy diferente del que podríamos encontrar tiempos atrás.

La superficie que está cubierta permanentemente de hielo se ha reducido y el grosor de la banquisa es también más estrecho. Por otro lado, es hoy en una gran parte hielo estacional.

Los efectos en el clima son que el oceano desprovisto de hielo absorbe más radiación solar al ser una masa oscura con lo que se calienta tanto el agua oceánica como la atmósfera y ello es un motor del deshielo con efectos fuertemente perniciosos para la biodiversidad ártica.

Se trata de un fenómeno en cadena de inversión climática que da como resultado una tendencia que hace que el ártico se caliente cada vez más y antes en el tiempo cambiando el ciclo estacional desde la formación de hielo en invierno y el deshielo en verano.

El hielo o témpanos viejos cada vez disminuyen más con un verano más largo y un invierno que se va acortando.

Las predicciones de la comunidad cientifica hablan de un 2040 en que el ártico será navegable durante el verano e ideas economicistas hablan de consecuencias comerciales peligrosas como la aparición de nuevas rutas marítimas que llevarían mercancías desde los puertos del Este asiático a través del ártico hasta Europa y Este de América con la creación de fuertes centros logísticos en islas árticas.

La banquisa de hielo tiene un papel estratégico en el clima al reflejar la luz solar devolviéndola al espacio y enfriar el planeta.

Desde 1979 cuando comenzaron los registros de parámetros físicos relacionados con el clima tanto la extensión de hielo como su grosor medio ha menguando hasta la mitad.

La basquisa o hielo antiguo como reserva de frío se derrite y los efectos sobre el ecosistema son notables. La regresión de la fauna y flora ártica son notables y muy apreciable a los ojos de quien visita esas latitudes.

El permafrost, capa de hielo superficial del suelo de la tundra, se va derritiendo y los  bosques de la taiga avanzan hacia latitudes árticas más norteñas y con ello las comunidades faunísticas y botánicas van desplazando y arrinconando a las específicamente árticas. El zorro común (Vulpes vulpes) llega cada vez a latitudes más norteñas y va desplazando al zorro ártico (Alopex lagopus).

Los organismos unicelulares fotosintéticos, base de la cadena trófica comienzan antes su ciclo cuando llega tempranamente la primavera con su luz y alteran la dinámica del zooplancton, como copépodos, que se alimenta de estas comunidades unicelulares. A su vez sirve a animales más complejos como el bacalao y otros peces que alimentan a aves marinas o focas barbudas y anilladas.

En lo alto de la pirámide ecólogica, el mayor depredador terrestre, el oso polar (Ursus maritimus), adaptado a cazar focas en la banquisa está pasando momentos muy difíciles dado que su supervivencia resulta muy difícil en las zonas, cada vez más frecuentadas, sin hielo donde se debe de alimentar de algas. Resuelta desalentador y sorprendente observar como los osos polares intentar aprender a pescar en los ríos más meridionales intentando imitar sin éxito la destreza de sus primos los grizzlies.

Las orcas (Orcinus orca) que antes permanecían aisladas del ártico por la banquisa, llegan ahora en verano más hacia el norte alcanzando espacios antes vetados por el hielo y depredan sobre narvales (Monodon monoceros), focas y otros vertebrados que quedan a su merced.

Las ballenas árticas carecen de aleta dorsal para poder moverse bajo el hielo, es el caso de la ballena de Groenlandia (Balaena mysticetus), que quedan en franca desventaja ecológica como se ha puesto de manifiesto.

Por ello, se están observando graves cambios tanto en la base como en la cúspide de la pirámide ecológica afectando a toda la red trófica.

Asimismo el grave desajuste climático provoca la acidificación del oceano como consecuencia del aumento de CO2 . La acidificación provoca que el agua pierda carbonatos indispensables para la fabricación de las conchas de carbonato cálcico en animales como moluscos gasterópodos.

La corriente en chorro ártica separa el flujo de aire norteño de baja presión, frío y húmedo que circula a una altitud elevada  de las masas de aire caliente, altas presiones que ocupan la franja sur del globo. La corriente en chorro ártica padece los efectos del cambio climático. La ondulación hacia el norte o sur de la corriente en chorro ártica provoca episodios extremos climáticos como olas frías hacia zonas templadas o de calor y sequía hacia el norte, según su ondulación.

El Grupo Intergubernamental del Cambio Climatico (IPPC) de la ONU predice en sus modelos que la pérdida total de hielo estival puede causar un tercio del calentamiento del hemisferio norte y un 14% del calentamiento global a finales del presente siglo XXI.

El año 2015 se ha cerrado en la Cumbre del Clima de París, con un esperanzador aunque claramente exiguo compromiso de reducir las emisiones de efecto invernadero por parte del total de naciones ricas y pobres del globo.

Al mismo tiempo, este 2015 el  Polo Norte acabó el año con temperaturas casi 30°C por encima de lo que es habitual para estas fechas, según las predicciones de organismos tan prestigiosos como la Administración de la Atmósfera y el Océano (NOAA) de Estados Unidos y la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

Finalmente, el 2015 ha concluido con unas temperaturas altas sin precedentes sobre la superficie terrestre y el océano acompañadas de numerosos fenómenos meteorológicos extremos, tales como olas de calor, inundaciones y sequías graves.

Detrás de todo ello tienen un peso fundamental los gases de efecto invernadero. El planeta y su clima nos está alertando de la necesidad de fundamentar nuestro desarrollo en energías renovables. Otra línea a trabajar es, aprovechando la fotosíntesis de las plantas que absorbe CO2 para luego liberar oxígeno a la atmósfera, arbolar el planeta. Los árboles y la comunidad botánica se comportan como grandes sumideros del principal gas de efecto invernadero, el CO2 . 

La comunidad científica ha dado su diagnóstico y ha probado las consecuencias ambientales del cambio climático. Los dramáticos efectos sobre ese círculo formado por el clima global y la biodiversidad ártica. Toca el turno de la sociedad, de los gobiernos y responsables mundiales tomar nota e invertir la situación para dejar un planeta habitable a las generaciones actuales y a las venideras.

 

Texto y fotos: Andrés Requejo de las Heras, biólogo MsC

Representaciones geográficas (GIS): Raúl Estévez Terrados, geógrafo.

Publicado en naturaleza-espiritualidad.com: Enric Aulí M.

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